miércoles, 29 de mayo de 2024

LA PENA NO SE QUIERE ACABAR

Por: MSSB 

Él la vio, como hace más de una década, metida en una polvorienta video casetera, a través de una triste y borrosa pantalla, ahí, solo, en un territorio al que tuvo que meterse a la fuerza cuando unos petulantes otorgadores de permiso hubieron de negarle el paso ¨legal¨ a su excelentísima nación. Aún son latentes todas las mentiras preparadas que, con nervios, las recitaba de memoria; todavía siente el cosquilleo en sus piernas y el hormigueo en su vientre cuando fue su turno y ante un prepotente, que no hizo más que humillarlo y despreciarlo, agachó la cabeza como bien le habían mal-enseñado sus ancestros.

Él la vio. Al otro lado estaba una vieja que padecía estrabismo, mujer que entre lágrimas se desvanecía, añorando su presencia, sufriendo su ausencia, recordando el tiempo pasado que siempre fue mejor.       

-      - Es que la pena no se quiere acabar, chasito. Acá pasamos las fiestas con la familia. Faltastes vos, nomás, siempre nos recordamos de vos y las gracias que hacías. Cuidaraste, mijo, que dizque está caendo harta nieve en Nueva..., ¿cómo es?... Pídele, pídele la bendición a Taita Diosito, yo sí le pido que te cuide, que no te falte el trabajito, que te regrese con bien. Gracias, mijo, por los que nos mandastes, bien le quedó la chompita a tu ahijada. ¡Ay, mijo! Pena da el verte, al menos en esa foto que pusimos donde era tu cuarto, alado de esos edificios grandotes con esos buenos mozos que te han dado trabajo. Estarasles agradecido, papito, lo que su merced diga, vos servicial, como siempre. Bueno, mijito, bueno, espero oírte pronto, me despido. ¡Ay, mijo! Es que la pena no se quiere acabar.

Él la vio. Desde el otro lado se persignó acorde la vieja mujer le daba su bendición. Retiró el casete, lo acarició entre sus callosas manos, una lágrima empapó la dedicatoria que decía: ¨Cumpleaños. Navidad y Año viejo 199…¨.

 

domingo, 5 de mayo de 2024

EL DIS-PLACER DEL PLACER Y VICEVERSA

 

Por: MSSB

 

Cautivo es, del verso, el prosista;

deja en cada línea su inexistente espíritu,   

así como desvanece en otra piel aquel recuerdo,

maldita memoria que, en otras sábanas, reposa.

Infame animalejo es el hacedor de versos

quien, tras la orgiástica y placentera experiencia,

se retuerce y carcome entre exquisitos sinsabores

y aspira fastuosas bocanadas de desaire y melancolía.

Varado de amores, empapado en sudores, envuelto en lágrimas,

 sofocada en húmedos ósculos danza su perpetua culpa.

Presidiario, condenado al execrable verso.

Miserable, la ansiedad de vacío post deleite.

Quizá cuando café y alguna vulgar muestra de repostería, 

en su nombre, consuman; quizá del verso se libere el prosista.

lunes, 29 de abril de 2024

CRÓNICA DE UNA DUCHA A OSCURAS

Por: MSSB

Me encontraba bajo la regadera, casi no podía ver. No sabía cómo había llegado hasta allí, ni por qué todo estaba a oscuras, de no ser por un triste y desgastado cirio de antaño, que seguro lo tomé del inmenso cajón que alberga, entre otras cosas, objetos que alguna vez fueron sagrados. Quizá no veía, pero palpaba mi alopecia más que nunca. Bien dicen que cuando un sentido falla, los demás se afinan, es que sentía todos mis cabellos desvanecerse, sentía su indómita caída y mi cabeza desnuda y helada.   

Desperté, como de costumbre, a la madrugada, un poco pasadas las cinco, lo suficiente para decir que ¨faltaba para las seis¨. Soy un tipo bastante enfermo, despierto con el estómago hinchado, el aliento amargo, me cuesta abrir los ojos y enfocar los objetos circundantes de mi solitaria habitación, más cuando descubrí al ¨monear¨ varias veces el interruptor de lata que la luz se había ido. ¨ ¿A dónde se va? ¨, aquella interrogante me mantuvo sentado por varios minutos en el filo del catre, semidesnudo y con los hombros caídos. Concluí que la luz, literalmente, no puede ¨irse¨; noté, entonces, una falla en la popular frase y pensé en que todos repetimos, sin pensar, lo que oímos. Pero de que ¨se va¨, se va y esta mañana, nuevamente, ¨se ha ido¨.

¨ ¡Ah, mi ducha! Tan desgastada y sucia, ¿habrá hoy de darme agua caliente o fría, cristalina o amarilla? ¨, meditaba mientras con cerillo en mano trataba de encender un viejo cirio que encontré por ahí. Vaya cosa difícil raspar la cabeza de un fósforo para que prenda; si tan solo tuviera una fosforera, si no hubiese dejado de fumar, no la hubiese tirado junto al porta-tabacos de cuero café que tomé prestada, en mi lejana juventud, de un riquillo quien al negarme una ¨pitada¨ perdió dos dientes y el artefacto ya mencionado. Como fuere, afortunadamente, el agua calentó, pese a que luego se enfrió brutal y súbitamente, pude disfrutarla durante quince grandiosos segundos. ¨Tengo cuarenta años, prácticamente no tengo cabello y estoy tomando una ducha a oscuras¨, sonaba igual de graciosa tanto cuando la pensaba, como cuando la decía en voz alta, aunque nadie más iba a escucharla, ni siquiera la rata incauta con la que me di cuenta que convivo hace ya semanas y que siempre responde con un chillido a mis más desafinadas y des-orquestadas disquisiciones.    

Anoche, al igual que las últimas semanas, no pude conciliar el sueño, pues los terribles aguaceros azotan mi techo de zinc y debo esquivar las goteras, camuflándome bajo el trapo que llamo almohada. Y otra vez: no sabía cómo había llegado hasta allí, ni por qué todo estaba a oscuras.       

Me encontraba bajo la regadera, casi no podía ver… la ceguera parcial me hizo entrar en razón: una ducha a oscuras, mi amarga boca, mi prominente barriga, el porta-tabacos robado, las goteras de mi techo de zinc, mi estrambótica almohada, mi paupérrimo desamparo, una ducha a oscuras… ¿acaso alguna vez pude ver? 

domingo, 28 de abril de 2024

DECLAMACIÓN DEL POEMA ¨MÁTAME , CUCHILLO¨ POR EL DR. PEDRO MARTÍNEZ SUÁREZ

Por: Dr. Pedro Martínez Suárez


ACCEDA AQUÍ A LA DECLAMACIÓN

MÁTAME, CUCHILLO

 

Por: MSSB 


Acribilla mi existencia,

fino cuchillo de doble filo

que con un lado desangras mis venas

y con el otro abres mis palmas.

 

Remarca las líneas de mis manos,

así que labres mejor fortuna.

Dibuja extensos senderos en mis brazos,

así que el fatal derrotero se vea truncado.

 

Hunde, profundas, tus hojas plateadas a lo largo de mis torrentes,

déjame sentir las frías hojalatas penetrar en mis adentros,

sumérgete, subcutáneo y desángrame,

rompe mis venas, mutila mi piel, asfixia mi agitada respiración.

 

Corta, fino cuchillo de doble filo, a la vez,

mis venas y esperanzas.

Libérame, fino cuchillo de doble filo,

de esta malsana y detestable existencia.  

 

domingo, 21 de abril de 2024

INSIGNIFICANTE EXISTENCIA

 

Por: MSSB (abril, 2024)


Insignificante existencia que carcome mi tuétano.

Despiadada vida, ¿por qué mantienes aún mis latidos?

Horrorosa partida de dados, broma de los creadores,

espero cada hálito el último fuese; sin embargo, la vida florece.

Aguantar la respiración he tratado sin éxito alguno,

me espanta una muerte menos delicada,

aunque correr a sus brazos anhelo,

el valor del suicidio des-poseo.

Dicho sea de paso, he de permitirme pedir perdones,

no he de justificarme, pero sí he de hacer notar

que la culpa que siento, la culpa posesa:

mía no, tuya tampoco, nuestra sí;

mía sí, tuya no, nuestra quizá;

mía tampoco, tuya sí, nuestra no.

Y déjame un último beso que cale hondo en mi ser,

así he de desaparecer en la profundidad de tus labios.