domingo, 24 de noviembre de 2024

BREVE ROMANCE DE ¨EL TULLIDO¨

Por: MSSB 


Yacía sobresaltado, aún excitado, adormecido de placer sobre su público y mil veces marchito vientre. De su intimidad todavía emanaba el fresco olor a orines que, apenas un minuto y medio antes, ella, en un rincón de su triste cuartucho lleno de libido, había depositado sin vergüenza, ni recato, ni recipiente. Quizá por ello no tenía reparo alguno en ofrecerme sus servicios, a mí: ¨El tullido¨. Seguro que su entera falta de glamour, de pudor, incluso para su oficio, fue el argumento perfecto para que mis colegas me convencieran, la contactaran y pactaran mi cita.

En la oscuridad apenas podía vislumbrar su figura. He de confesar que asistí a verla sin esperanza y presto a los nuevos apodos que sobre mí caerían; sin embargo, ella devolvió la felicidad a mi bragueta. Es que hube de ser ¨El tullido¨ por largo rato, no podía hacérselo ni a las más bondadosas, voluptuosas, prestas e inocentes jovencitas. ¡Ah, pero eso es el pasado! Gracias a ella, ahora mis colegas aplaudirán mis hazañas y podré jactarme con cuantas doñas, mamas y niñas me pongan en frente, de espaldas, horizontales, verticales, como sea. 

Todo esto lo maquinaba recostado sobre su público y glorioso vientre. Levanté la cabeza, apercibí sus orines y supe que se chorreaban, por la crujiente madera, ya alrededor del catre, era así, lo notaba. Entonces decidí irme, no quería ensuciarme mínimamente con sus pestilentes sustancias. Ella, recostada hacia arriba, estuvo siempre impertérrita, muda, no lanzó ni un quejido, menos una sola muestra de placer o dolor.

Me levanté. Luego de toda aquella orgiástica, exuberante y extraordinaria faena, hube de acomodarme el ¨clériman¨ y partí, taciturno, satisfecho, calle abajo, pues todo lo que viene de nosotros está abajo, como desplazado hacia el sur; allá tenía que ofrecer una importante misa.

 

2 comentarios:

  1. Final muy bien logrado. Lo que me parece formidable es ese golpe que uno no espera, esa conclusión narrativa que te lleva a reacomodar todo lo leído para darle una interpretación más justa, aunque jamás a la altura de esa fuerza que imprimes en tus relatos. Siempre es un placer leerte amigo. Felicidades y muchas gracias por compartirlos.

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  2. Comparto con Luis el placer y la gratitud por leerte. Reverberación de lo injusto en letras de tanta nobleza como pulcritud y perfección estética.

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